
Si pudieras entrar en mi ser
y al latido de mi corazón
verías las estrellas resplandecer
que suspiran por tu amor.
Si pudieras vida mía
entrar en el abismo de mis ojos
verías que destellan como luciérnagas
para amarte a mi antojo.
Si a mi lado estuvieras
gozaríamos de la fuente del deseo
de los cuerpos frente a frente
que se aman en silencio.
Marijose
(primavera)





